Masking autista o cómo no parecer autista

    • En este artículo, vamos a explorar 
  • ¿Qué es el masking autista?
  • ¿Por qué ocurre?
  • ¿Es beneficioso o peligroso para las personas autistas?
  • ¿Podrías tú ser autista? Haz el test

No pareces autista

Una frase que a menudo se confunde con un piropo es «no pareces autista». Es comprensible que la gente lo diga, desde el desconocimiento, como un halago. Aún existe una visión muy negativa del autismo y decir que no lo «pareces» puede sonar positivo.

En realidad, hay muchas razones para no usar esa frase (lo dejo para otro artículo) pero una de ellas es que la persona a la que se la dicen seguramente esté enmascarando. 

Yo misma he usado durante gran parte de mi vida el masking autista. Lo peor ¡es que no era consciente! Ocultaba partes de mí misma que no eran bien aceptadas y copiaba comportamientos de gente cercana que eran bien vistos. Esto me provocó con casi 40 años una crisis de identidad ya que llegué a no saber qué gustos, aficiones o comportamientos me eran propios (y beneficiosos) y cuales eran copiados (a pesar de hacerme daño).

Masking autista

El masking autistatambién conocido como enmascaramiento o camuflaje autista,  se refiere a la práctica de ocultar o suprimir ciertos comportamientos y características autistas para adaptarse mejor a las normas sociales convencionales. En otras palabras, las personas autistas pueden tratar de «enmascarar» sus rasgos autistas para encajar más cómodamente en situaciones sociales de su día a día. Esto a menudo implica imitar o imponer comportamientos y expresiones que pueden no ser naturales para ellos, con el fin de parecer más «normales» o aceptados por la sociedad.

¿Por qué las personas autistas tienden a hacer masking?

El masking autista se desarrolla generalmente como una respuesta a la presión social y la necesidad de encajar en un mundo que a menudo no está bien adaptado para las personas autistas. Las personas autistas a menudo se enfrentan a estigmas y estereotipos, y pueden experimentar rechazo o discriminación si no se ajustan a las expectativas sociales típicas. Por lo tanto, muchas personas autistas aprenden a ocultar sus características autistas para evitar juicios negativos o para ser aceptadas.

¿Cómo se ve el masking autista?

  • Forzar contacto visual: Muchas personas autistas pueden encontrar incómodo o abrumador el contacto visual directo, pero pueden hacer un esfuerzo para mantenerlo para encajar con el el resto. Esto puede provocar un tremendo cansancio físico y mental.
  • Reprimir estereotipias (stimming): Tal como expliqué en el artículo sobre stimming, las personas autistas suelen mostrar comportamientos repetitivos llamados estereotipias, como balancearse o aletear. Pueden hacer un esfuerzo consciente para evitar hacer stimming en público para no llamar la atención o evitar el juicio de los demás, a costa de desregularse.
  • Aguantar sobrecargas sensoriales: Las personas autistas pueden esforzarse por tolerar o ignorar las sensaciones sensoriales que les resultan incómodas o abrumadoras, como el ruido o las luces brillantes, para no mostrar incomodidad en público.
  • No hablar de los intereses profundos: Pueden evitar hablar sobre sus intereses o preocupaciones personales que se consideren «atípicos» para evitar ser juzgados o malentendidos.
  • Guionizar conversaciones: Las personas autistas pueden observar y aprender comportamientos sociales «típicos» y tratar de imitarlos. Esto puede incluir guionizar y practicar las conversaciones antes de los eventos sociales, algo que resulta agotador y muy estresante.

Es importante destacar que estas estrategias de enmascaramiento pueden ser agotadoras para las personas autistas a largo plazo. Pueden sentir la presión de mantener estas máscaras en situaciones sociales, lo que puede contribuir al estrés y al agotamiento emocional. Además, la supresión de los rasgos autistas naturales puede hacer creer a la persona que no es válida y que ha de cambiar para poder ser aceptada. Esto dificulta que las personas autistas se sientan comprendidas y aceptadas en su verdadera identidad.

Consecuencias negativas del masking autista:

El retraso en el diagnóstico de las personas autistas suele acarrear una gran falta de autoconocimiento. Por esa razón, muchas personas autistas usan el enmascaramiento sin ser conscientes de ello y recurren a él sin darse cuenta del daño que puede hacerles. Estas suelen ser las principales consecuencias de usar el masking autista en exceso:

1. Agotamiento y estrés emocional: El masking requiere un esfuerzo mental y emocional significativo. Las personas autistas pueden sentirse agotadas después de pasar tiempo en situaciones sociales en las que están enmascarando sus rasgos autistas. Esto puede llevar a niveles altos de estrés y agotamiento emocional.

2. Pérdida de identidad: Cuando alguien se ve obligado a enmascarar su verdadero ser, puede sentir que no está siendo auténtico. Esto puede causar una sensación de desconexión consigo mismo, lo que a su vez puede tener un impacto negativo en la salud mental y emocional.

3. Baja autoestima: Las personas autistas pueden compararse constantemente con los demás y sentir que no pueden alcanzar los estándares sociales convencionales. Esto puede llevar a una baja autoestima, ya que pueden percibir sus diferencias como defectos en lugar de características únicas.

4. Burnout: es un fenómeno que afecta a muchas personas en el espectro autista. Se refiere a un estado de agotamiento físico, emocional y mental que resulta de la constante presión y esfuerzo requeridos para enmascarar o camuflar sus rasgos autistas en situaciones sociales. Sus síntomas incluyen el agotamiento extremo, el estrés crónico y el aislamiento social.

5. Aumento del riesgo de trastornos de salud mental: El estrés crónico y la falta de autenticidad asociados con el masking pueden aumentar el riesgo de problemas de salud mental, como la ansiedad y la depresión. En casos graves, puede llevar a pensamientos suicidas. De hecho, hay estudios que muestran que  hasta el 66% de los adultos autistas han pensado en quitarse la vida y el 35% han intentado suicidarse.

Reconocer el impacto negativo potencial del masking en la salud mental es esencial para proporcionar el apoyo adecuado a las personas autistas.

Además, promover una perspectiva respetuosa con el autismo como  el paradigma de la neurodiversidad ayuda a crear un entorno más comprensivo y menos exigente, mitigando los riesgos para la salud mental.

Por último, es necesario reconocer que la habilidad para hacer masking puede ser un privilegio. En algunas situaciones, el masking autista puede ayudar a la persona a cumplir objetivos que son beneficiosos a largo plazo. Por ejemplo, ayudar a conseguir un trabajo, hacer nuevas amistades o evitar el acoso escolar o laboral. La capacidad de enmascarar los rasgos autistas en determinadas situaciones no está al alcance de todas las personas autistas y hay que apreciar esta ventaja. 

Con todo, es importante no olvidar los peligros y retos que oculta la habilidad de enmascarar, especialmente cuando la persona no es consciente de que la está poniendo en práctica.

¿Podría yo ser autista y estar enmascarando?

Si eres una persona adulta que se siente identificada con alguna de los comportamientos que se asocian al masking, quizás tengas la duda de si podrías ser autista.

Aunque no hay un sólo test que pueda demostrarlo, tal vez te pueda ser útil el Camouflaging Autistic Traits Questionnaire (CAT-Q)  (Test de Camuflaje de Rasgos Autistas). Yo lo conocí gracias al magnífico blog de Bea SoyMamáValiente

Es un  autoinforme de comportamientos de camuflaje social en adultos. Puede ser utilizado para identificar a individuos autistas que actualmente no cumplen con los criterios de diagnóstico debido a su capacidad para ocultar sus tendencias autistas. NO TIENE VALIDEZ DIAGNÓSTICA pero puede ayudar a algunas personas a conocerse mejor y a buscar la ayuda adecuada.

 Masking autista: Comprensión, aceptación y apoyo

El masking autista es una estrategia de afrontamiento que muchas personas en el espectro autista utilizan para sobrevivir en un mundo que a menudo no comprende ni acepta completamente sus necesidades y características. Si bien el masking puede ayudar en ciertas situaciones, también conlleva consecuencias negativas para la salud emocional y mental a largo plazo. Es importante que la sociedad trabaje en la aceptación y comprensión de la neurodiversidad para que las personas autistas puedan sentirse más libres para ser ellas mismas sin temor al juicio o la discriminación. Además, es fundamental brindar apoyo y recursos adecuados a las personas autistas para que no se sientan obligadas a enmascarar su verdadera identidad.

¿Tienes experiencias con el masking?
¿Conocías este concepto?
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2 comentarios en “Masking autista o cómo no parecer autista”

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